
En primer lugar quiero agradecer a Prima R (que no es mi prima sino la de Bitter Conch) que me recomendara esta lectura. Desde aquí le mando un abrazo. Y dicho lo cual paso a decir unas palabras.
La verdad es que me ha gustado muchísimo el libro aunque en un principio andaba yo algo asustada porque me estaba pareciendo algo pedantón. Si hay algo que no soporto es la no-humildad... por lo que me estaba irritando el que las dos protagonistas, tanto la portera como especialmente la niña de doce años, estuvieran todo el tiempo repitiendo párrafo sí párrafo no, lo extramadamente inteligentes que son y lo diferentes que se sienten con respecto al mundo mundial. Pero salvando ese escollo, y cuando te acostumbras a él (que en el fondo no deja de ser el resultado del fino humor de la autora), la lectura es una delicia.
No me extraña, pues, que Muriel Barbery, profesora de filosofía, haya tenido tanto éxito. Tampoco me sorprende que se le haya criticado en Francia, tan franceses ellos, el que se decante tanto por la filosofía y estilo de vida oriental. A mí, en particular, es lo que más me ha gustado de todo. También me ha hecho mucha gracia la preferencia de la portera del inmueble de la calle Grenelle por el personaje de Levin del Anna Karerina de Tolstoi. La primera vez que leí la gran novela rusa confieso que me salté toda la historia de Anna y exclusivamente me leí la de Levin y Kitty. Por eso cuando vi la película clásica de 1935 con Greta Garbo, me enfadé bastante porque la historia de Levin, que es el otro gran protagonista, había sido suprimida de un plumazo. Aunque, vale, reconozco que era imposible sintetizar esa historia si se quería contar la trágica vida de la Karerina.
Tiene personajes muy curiosos, como el de Kakuro Ozu, que es el que pone en conexión a las dos protagonistas, que son dos almas gemelas pero con diferente edad. También me ha gustado el de la portuguesa Manuela, la única amiga de Renée, o la peculiar relación de las dos hermanas Josse, una la antítesis de la otra y que prácticamente se llaman igual (Colombe y Paloma).
No sé que opinarán... pero a mí me ha encantado el final. Así que si por algún casual han llegado hasta aquí y se han leído la novela me interesaría mucho saber qué les ha parecido todo.
Termino con las ideas profundas número 1 y última de Paloma:
La verdad es que me ha gustado muchísimo el libro aunque en un principio andaba yo algo asustada porque me estaba pareciendo algo pedantón. Si hay algo que no soporto es la no-humildad... por lo que me estaba irritando el que las dos protagonistas, tanto la portera como especialmente la niña de doce años, estuvieran todo el tiempo repitiendo párrafo sí párrafo no, lo extramadamente inteligentes que son y lo diferentes que se sienten con respecto al mundo mundial. Pero salvando ese escollo, y cuando te acostumbras a él (que en el fondo no deja de ser el resultado del fino humor de la autora), la lectura es una delicia.
No me extraña, pues, que Muriel Barbery, profesora de filosofía, haya tenido tanto éxito. Tampoco me sorprende que se le haya criticado en Francia, tan franceses ellos, el que se decante tanto por la filosofía y estilo de vida oriental. A mí, en particular, es lo que más me ha gustado de todo. También me ha hecho mucha gracia la preferencia de la portera del inmueble de la calle Grenelle por el personaje de Levin del Anna Karerina de Tolstoi. La primera vez que leí la gran novela rusa confieso que me salté toda la historia de Anna y exclusivamente me leí la de Levin y Kitty. Por eso cuando vi la película clásica de 1935 con Greta Garbo, me enfadé bastante porque la historia de Levin, que es el otro gran protagonista, había sido suprimida de un plumazo. Aunque, vale, reconozco que era imposible sintetizar esa historia si se quería contar la trágica vida de la Karerina.
Tiene personajes muy curiosos, como el de Kakuro Ozu, que es el que pone en conexión a las dos protagonistas, que son dos almas gemelas pero con diferente edad. También me ha gustado el de la portuguesa Manuela, la única amiga de Renée, o la peculiar relación de las dos hermanas Josse, una la antítesis de la otra y que prácticamente se llaman igual (Colombe y Paloma).
No sé que opinarán... pero a mí me ha encantado el final. Así que si por algún casual han llegado hasta aquí y se han leído la novela me interesaría mucho saber qué les ha parecido todo.
Termino con las ideas profundas número 1 y última de Paloma:
Ansío las estrellas
mas abocada estoy
a la pecera
* * *
¿Qué hacer
frente al jamás
si no es bucar
el siempre
en unas notas robadas?
mas abocada estoy
a la pecera
* * *
¿Qué hacer
frente al jamás
si no es bucar
el siempre
en unas notas robadas?