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lunes, 13 de abril de 2009

Crepúsculo



Pues sí, queridos amigos, he leído el primer volumen de la saga Crepúsculo y entiendo que mis alumnas adolescentes estén enganchadas, porque ese Edward (qué nombre tan literario y decimonónico) es un encanto de chico.

Centrémonos en la novela. Está claro que, de todos los "monstruos" literarios y/o cinematográficos (léase Drácula, Frankenstein, Dr. Jeckyll-Mr. Hyde, el hombre-lobo...) el vampiro es el que más sex-appeal tiene. Después de leer la novela de Bram Stoker se me cayó un mito, porque mi cultura cinematográfica siempre me había presentado al Conde como alguien con una atracción sexual grande, aunque tuviera el temible rostro de Christopher Lee, que no necesitaba ni los colmillos para dar miedo. A Drácula siempre le ha rodeado un halo de erotismo: morder en el cuello, succionar la sangre,... y si hablamos de mujeres-vampiro, no digo ya nada. Lo que ha hecho Stephenie Meyer es seguir la estela de esos chupasangres maravillosos y seductores y ofrecernos la sempiterna historia de amor imposible, esta vez entre un vampiro y una chica humana. Evidentemente, Edward Cullen, el protagonista, es descrito como algo irreal, guapo hasta lo imposible, elegante, con unos ojos maravillosos y un olor embriagador. Da igual que tenga la piel fría y dura como el mármol. La chica que nos cuenta la historia, Bella, es un poco rara y hasta torpe, lo que la hace más humana y la acerca a las potenciales lectoras, que pueden verse reflejadas y pensar que, a pesar de sus defectos, pueden conseguir a un chico maravilloso como Edward (pero que no sea un vampiro, claro). Yo creo que lo que más tiene que gustar a las adolescentes es cómo Edward se siente irremediablemente atraído por Bella: es su olor lo que la hace irresistible para él. En muchas ocasiones dice que es un aroma delicioso, apetecible y habla de que tiene ganas de comérsela. Vamos, leo yo estas cosas con veinte años menos y me derrito.

Stephenie Meyer ha sido puesta a caer de un burro por Stephen King. No digo yo que no tenga parte de razón, pero los caminos del éxito literario son inexcrutables. Todos hemos leído auténticos bodrios que vienen precedidos de un gran éxito de crítica y público. Al menos, Crepúsculo, me ha entretenido en mi convalecencia y ya es algo.

La adaptación a la gran pantalla: no la he visto, pero mis alumnas me dijeron que era muy mala. Por mi parte, no he llegado nunca a imaginarme del todo a Edward como el actor escogido para interpretarlo. He visto algunas fotos de la película y el chico da el pego, eso no puedo negarlo. Será cuestión de verla.

P.D.: acabo de ver la película y es bastante fiel al libro, salvo alguna licencia típica de las adaptaciones. Lo peor es la protagonista; bueno, más bien cómo ha sido concebido su personaje por los guionistas: no tiene sentido del humor y a mí me parece que la chica tiene bastante en el libro. Muy mona, pero con cara de sueño y trascendencia todo el rato. El chico tiene su aquél, raro, feo y atractivo a ratos. El final se queda abierto para la segunda parte, claro.

14 comentarios:

Antonio Rentero dijo...

Le has echado un par de huevos!!!

Lo malo de estos fenómenos socioliterariojuveniles de masas es que a los que nos salimos del nicho de mercado a que van dirigidos nos parecen tan atractivos como una endoscopia hecha con hurón... y probablemente tan doloroso de afrontar con la debida dignidad.

Lo peor del caso es que probablemente la solución de ver la peli sea aun mas insufrible, pues si como reconocen tus alumnas, "carne de crepúsculo" es mala... que nos parecerá a los simples mortales!!!

Creo que en ese sentido es casi un juego de niños mi pretensión de esperarme unos años (que ademas así me da tiempo a mentalizarme) para tragarme de una sentada maratoniana (que blogueare convenientemente) todas las novelas y las pelis de Harry Potter, así, una detrás de otra.

Eso si, me alegra ver que cada vez mas lectores os rendís a la evidencia de que la novela "Dracula" no tiene nada de romántico ni pasional (reconozcamosle esos méritos a Coppola y a la sexualidad de la Hammer), pero si en "Crepusculo" se da otra vuelta de tuerca al atractivo idealizado del vampiro... ¿no seria buena idea hacer lo propio con el viejo y bueno hombre-lobo?

Dejemosle al vampiro su aura delicada de arrebato místico y atormentado sufrimiento por compartir la eternidad con una amada a la que debe privar de la vida mortal... y adentrémonos en la pasión y el sexo puro y animal, goce carnal sin concesiones, pasión devoradora en la que tras los bocados que contagian la condición de licantropo el sexo salvaje se convierte en el impulso que mueve, en las noche de luna llena, a la carne que busca poseer y masticar otra carne.

¿Como lo ves?

Athena dijo...

Genial. Si no recuerdo mal, "En compañía de lobos" iba de algo de esto, ¿no?

Athena dijo...

Y más que huevos... le he hechado aburrimiento de convaleciente.

Antonio Rentero dijo...

Por ahí andaba un poco la cosa... ahora es dotarle del magnetismo literario suficiente para que se convierta en un best seller de repercusión social digno de colarse en los suplementos dominicales y los artículos de tendencias y se vendan ejemplares por millones y me forre... !ah, mierda! que primero lo tengo que escribir...

Athena dijo...

¡Todo es ponerse!

Wunderk dijo...

Le compré a mi prima pequeña dos libros por navidades (el segundo y el tercero porque sabía que tenía el primero) y uno de ellos (el segundo) resulta que se lo habían regalado ya y por no tener que ir a devolverlo me lo quedé yo... así que me veo que tengo que comprarme el primero para poder leerme el otro...
Vaya rollo... To cut a long story short: que es de los libros que ocupan mi larga lista de pendientes por leer aun a sabiendas de la que me espera.

Wunderk dijo...

En lo relativo a Drácula: me queda poco para terminarlo... que no hay manera. Y, efectivamente, vaya un Drácula con tan poco sex appeal que es el Drácula verdadero...

Antonio Rentero dijo...

Wunderk, cuando lo acabes hacemos la entrada comentandolo y diseccionandolo... era el libro del invierno y vamos ya por la primavera :-)

Wunderk dijo...

Ay, Antonio, es verdad, que no hay manera... Si supieras que ahora estoy leyendo "Los Asesinatos de Manhattan"... Como me dijiste que era de Wunderkammern lo compré y me he enganchado... y ¿sabes lo más curioso? Que resulta que lo había leído ya SEGURO pero no recuerdo cuándo, lo cual me preocupa...

Alguien me lo debió dejar y supongo que sería cuando todavía no estaba tan obsesionada con los gabinetes de maravillas.

El caso es que el agente Pendergast me parece un tipo curioso y fascinante así que creo que me voy a enganchar a la serie.

Antonio Rentero dijo...

JAJAJAJAJAJA

Jo, eso aun no me ha pasado ni con un libro ni con una peli... ni con una mujer!!!!

Esa, junto con "Naturaleza muerta" es mi favorita. La parte final, cuando la persecucion por las habitaciones sucesivas, me parece uno de los momentos mas espeluznantes de la literatura, asi, tal cual.

Y el agente Pendergast es absolutamente inconmensurable, para ponerle un altar YA.

Wunderk dijo...

A lo mejor lo leí en otra vida paralela... un expediente X.

El caso es que voy por la página 300... la duda que tengo es si la otra vez llegué o no hasta el final.

*__*

Athena dijo...

"Drácula" ya tiene su propia ficha. O pueden comentar allí o abrir una nueva vía. Ustedes dirián.

Antonio Rentero dijo...

Ah, es verdad!!

Pues entonces Wunderk, en cuanto la termines seguimos por alli.

Wunderk dijo...

Bueno, pues ya me he leído el famoso Crepúsculo y tengo que confesar que me ha gustado. Vamos, que como dice Athena, me pilla con veintitantos años menos y me vuelvo una fanática seguro de Edward Cullen.

La lectura se hace fácil y está claramente dirigida a las chicas adolescentes que rápidamente se identifican con el personaje de Bella Swan. En ningún momento da el miedo psicológico que sí consigue la saga de Entrevista con el vampiro

También vi ayer la película. Como ya conocía a los actores que interpretan a los personajes leyendo el libro ya tenía la imagen en la cabeza la imagen de ellos. Creo que la adaptación es buena.

Sigo por la entrada de Luna Nueva...